Solventes
Aromáticos, terpenos y blends para daño orgánico: parafinas C20–C50 y asfaltenos insolubles en heptano.
Cotizar este producto
El daño orgánico son dos depósitos distintos. Las parafinas son hidrocarburos saturados lineales C20–C50, típicamente 80 a 90 % n-parafinas, y precipitan al bajar la temperatura. Los asfaltenos se definen operacionalmente como insolubles en n-heptano y solubles en tolueno. La regla que decide la compra: las parafinas se disuelven en alifáticos y en aromáticos; las resinas y los asfaltenos, solo en aromáticos.
Contra sludge asfáltico a 40 °C y 30 minutos, el THF disuelve de 65.5 a 77 % y el xileno de 57 a 66.2 %, mientras una mezcla kerosene-diesel 50/50 se queda en prácticamente 0 %. El p-xileno redisuelve 31.3 % más que el tolueno y 69.8 % más que la nafta A150. Los aromáticos puros llegan a 93–98 % de pérdida de masa.
El proceso pesa tanto como el solvente. Pasar el contacto de 30 a 60 minutos suma 10 %; subir el mezclado de 400 a 1800 RPM, 20 %; ampliar el volumen de 5 a 20 mL por 0.05 g de depósito, otro 20 %. Los BTX cargan alta toxicidad, baja biodegradabilidad y bajo punto de inflamación; ahí entran los terpenos como el d-limoneno, las microemulsiones y los blends.
Aplicaciones
- Remoción de depósitos asfálticos en tubería y aparejo con solventes aromáticos.
- Limpieza de parafinas C20–C50 con alifáticos o blends.
- Tapón amortiguador entre el ácido y el crudo en tratamientos antisludge.
- Baches de remojo previos a la acidificación en pozos con daño orgánico.
- Dispersión de asfaltenos con d-limoneno y otros terpenos.
- Determinación de contenido de asfaltenos en laboratorio, por insolubles en n-heptano.
Qué cuidar
Dos errores caros. El primero es tratar asfaltenos con diesel, kerosene o condensado: contra sludge asfáltico, una mezcla kerosene-diesel 50/50 disolvió prácticamente 0 % a 40 °C en 30 minutos. Se bombea el bache, se recupera limpio y el depósito sigue exactamente donde estaba. El segundo es dosificar como si el depósito estuviera puro: agregar 0.5 g de polvo de roca al ensayo tira la eficacia del mismo solvente a la mitad. El depósito real está mezclado con roca, así que el volumen de solvente y el tiempo de remojo tienen que dimensionarse contando con esa pérdida, no con el número de laboratorio.


